La entusiasmo de los Rays y su blanqueada de un solo hit entre Drew Rasmussen y Bryan Baker frente a los Yankees el sábado en el Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Americana en el Tropicana Field hizo que mucha masa se olvidara de lo sucesivo: Nueva York volvió a exhalar de modo brillante, con el abridor Gerrit Cole y los relevistas Ryan Weathers, Paul Blackburn y Brent Headrick limitando a Tampa Bay a cinco hits y una sola carrera, producto de un jonrón solitario del mexicano Jonathan Aranda.

“Lanzamos (bien)”, dijo el dirigente de los Yankees, Aaron Boone, acerca del Juego 1 y con el segundo choque programado para el lunes. “Lo difícil es limitarlos a una sola carrera y no ganar. Es difícil, porque hicimos lo que necesitábamos hacer defensivamente y en el montículo”.

En el montículo es donde más han brillado los Yankees en el 2026. Con una rotación de Cam Schlittler (abridor de Nueva York para el lunes en el Juego 2, contra el dominicano Freddy Peralta), Cole, Max Fried y Carlos Rodón — más un sólido exención — los Bombarderos del Bronx fueron líderes de Grandes Ligas en efectividad colectiva con 3.23 durante la campaña regular. En septiembre, igualmente fueron los mejores en la lomita, con 3.11.​

¿Y en la postemporada? En tres partidos, los brazos neoyorquinos han concedido casi nada tres carreras – todas producto de cuadrangulares solitarios — con 24 ponches y sólo seis bases por bolas en 26.0 entradas (promedio de carreras limpias de 1.04).

A nivel ofensivo, la desaparición de Aaron Judge no pareció afectarlos al principio de los playoffs, con sus 18 carreras anotadas en una barrida de dos choques sobre los Medias Rojas en la Serie del Comodín la semana pasada. Pero si el sábado fue un indicio de lo que viene en esta ronda divisional en presencia de Tampa Bay, los serpentineros de los Yankees tendrán que seguir con su dominio.

“El pitcheo hizo su trabajo muy, muy bien”, dijo Boone acerca del Juego 1 en el Tropicana Field. “Es bueno ver nuestro pitcheo ser mayormente excelente”.

Con tantos nombres de peso en la rotación abridora, es casquivana olvidarse de la calidad del exención de los Yankees. Pero hay que memorar que encima de contar con la mejor efectividad entre los abridores (3.30) en las Mayores en la temporada regular, Nueva York igualmente tuvo el mejor bullpen con 3.13. Eso incluye ahora a Weathers y Will Warren, “de más” en el cuerpo de abridores y ahora fungiendo como refuerzos en ese exención.

“(Hay) profundidad (en) nuestro bullpen”, comentó David Bednar, el cerrador de los Yankees con 35 juegos salvados y promedio de carreras limpias de 2.47 en la campaña regular. “No soy el único. Todo el mundo tiene la misma mentalidad y todos halan en la misma dirección allí. Eso es, realmente; simplemente tratar de hallar la manera de ganar los juegos”.

Abajo ahora 1-0 en esta ronda divisional al mejor de cinco, los Yankees necesitan sentir la modo de vencer el lunes para salir de St. Petersburg con estos dos partidos aquí divididos con los Rays. En ese sentido, Schlittler tendrá que dar la cara en su primera comprensión de por vida en la ruta en postemporada.

Aunque Schlittler había comentado que esperaba mucho apoyo por los Yankees en el Tropicana, la muestra del sábado sugiere que los Rays son, por fin, el equipo almacén de verdad en el campo de acción de la Bahía de Tampa.

“Fue ruidoso, como un juego de playoffs”, dijo Boone al respecto. “Fue bueno estar en ese ambiente y espero que podamos dividir (los dos partidos). Pero pensé que fue un buen ambiente”.