Los Padres pasaron septiembre como el equipo más encendido de Grandes Ligas, irrumpiendo con fuerza en la postemporada y asegurando disputar la Serie del Comodín en el Petco Park. Gavin Sheets, mientras tanto, pasó buena parte del mes usando una bota ortopédica.

Durante todo el verano, Sheets había estado jugando con una complicada torcedura, un desgarro de la placa plantar del pie izquierdo. Se preguntaba si podría aportar de alguna forma. Los Padres determinaron que prácticamente no había forma de que Sheets pudiera contribuir a la defensiva. Probablemente necesitará una cirugía en algún momento de esta temporada muerta.

Pero quizás… sólo quizás… si Sheets lograba recuperarse lo suficiente, podría aportar uno o dos batazos importantes en la postemporada.

Un batazo como éste.

Sheets salió de la banca para conectar el batazo que sentenció a los Cachorros en el Juego 2 de la Serie del Comodín de la Liga Nacional la sombra del miércoles, un jonrón de dos carreras como emergente que desató la manía en el Petco Park y puso a los Padres rumbo a Milwaukee.

Con su conquista por 4-1 sobre los Cachorros, San Diego aseguró su boleto a la Serie Divisional de la Liga Nacional contra los Cerveceros, que comenzará la sombra del sábado. Milwaukee terminó con el mejor récord de las Mayores y tiene a Jacob Misiorowski programado para inaugurar el Juego 1.

Una tarea difícil, sin duda. Pero viendo cómo están jugando estos Padres ahora mismo, ¿determinado se atrevería a descartarlos?

Esta semana despacharon rápidamente a los Cachorros, eliminándolos en dos juegos que, en sinceridad, nunca fueron demasiado cerrados. Ambos equipos disputaron 18 entradas esta semana en el Petco Park. Los Padres estuvieron al frente luego de 17 de ellos, una dulce revancha luego de que su temporada 2025 llegara a su fin con una aniquilación en la Serie del Comodín en el Wrigley Field.

En el Juego 1, los Padres fueron una fuerza de la naturaleza. El estadio estuvo de fiesta desde el primer emanación, una recta de Michael King que pasó de espacioso a Pete Crow-Armstrong, hasta el final, cuando Joe Musgrove coronó su regreso triunfal al montículo con un ponche para terminar el concurrencia. Ganaron 8-0.

El Juego 2 trajo un tipo diferente de energía de postemporada. Una fiesta, sin duda, pero con poco de tensión de por medio. Béisbol de octubre, en el final día de septiembre.

San Diego se fue al frente en el segundo inning con un sencillo productor de Xander Bogaerts y un elevado de sacrificio del venezolano Ethan Salas. Salas, el participante más tierno de la historia en ser receptor en un gozne de postemporada, además se convirtió en el más tierno, en cualquier posición, en conectar un elevado de sacrificio en playoffs, al menos desde 1954, cuando esa estadística comenzó a registrarse de forma completa.

Pero los Cachorros descontaron una carrera en presencia de Nick Pivetta en el cuarto inning y lograron asistir al bullpen de los Padres. Crow-Armstrong y la parte inscripción de la adscripción esperaban su turno en el botellín episodio.

Había dos outs y un corredor en cojín, y el manager de Chicago, Craig Counsell, había recurrido al derecho venezolano Daniel Palencia. Sheets caminó con destino a el círculo de aplazamiento y, finalmente, al cajón de bautismo, mientras esos tres conocidos golpes retumbaban por el sistema de sonido del Petco Park.

Ho-ly Sheets.

Éste era el momento para el que se habían preparado. El momento que habían estado esperando. Cuando Sheets está en su mejor nivel, castiga al pitcheo derecho. Es un armamento en situaciones decisivas y una fuerza saliendo de la banca.

Al final, Sheets tendría escasamente una invitado al plato en los dos juegos de la serie. Incluso, un solo swing.

Y lo aprovechó al mayor. Palencia lanzó una recta de 100.8 mph en la parte desvaloración de la zona y pegada con destino a adentro. Sheets la castigó, convirtiéndola en el emanación más rápido al que cualquier participante de los Padres le ha conectado un jonrón, ya sea en temporada regular o postemporada.

El Petco Park estalló y Sheets recorrió las bases. Los Padres ganaban 4-1. A partir de ahí, su hermético bullpen podía encargarse del resto, directo rumbo a Milwaukee.