El regente normal de Toronto, Ross Atkins considera que la escaso temporada 2026 del dominicano Vladimir Guerrero Jr. se debió a que perdió el “timing” (sincronización) para batear al principio de la temporada, por lo que su confianza empezó a encontrarse afectada. “Una vez que su confianza se vio comprometida, realizar ajustes durante los partidos y a lo largo de la temporada se volvió muy difícil”, sentenció Atkins.

Eso ayuda a explicar cómo un deportista que bateó para .397, con ocho jonrones y un OPS de 1.289 durante la postemporada de 2025 con Toronto, terminó 2026 con números muy alejados de ese nivel.

Se tráfico de un descenso especialmente importante para un deportista que firmó una extensión de acuerdo por 14 abriles y 500 millones de dólares antaño de comenzar la temporada.

No parece que Atkins considere que la opción sea simplemente practicar más presión. Señaló que el apartamiento de temporada podría ofrecerle a Guerrero un «mejor lienzo sobre el cual trabajar», soberano de la presión diaria de rendir delante la simpatía de Toronto y el mundo del béisbol.

Atkins dijo que calma ver a un Vlad Guerrero Jr. diferente en 2027, por lo que debe reiniciarse en la temporada muerta, poco que podría resultar importante para el deportista y el equipo.

Guerrero Jr. cerró la temporada con una sarta ataque de .260/.332/.356, nueve jonrones y 57 carreras impulsadas en 144 partidos. Su OPS de .688 fue el más bajo de su carrera en una temporada completa, y sus nueve cuadrangulares representaron asimismo su emblema más desestimación en una campaña completa.

Los Blue Jays necesitan que Guerrero se asemeje más al bateador que los llevó delante en octubre del año pasado. Guerrero, por su parte, necesita recuperar el *timing* que lo convirtió, en primer superficie, en uno de los bateadores más peligrosos del béisbol.

Toronto ya ha comenzado a evaluar qué falló en toda la plantilla. Atkins afirmó que «todo debe ser evaluado» tras esta decepcionante temporada.

Sin incautación, para Guerrero, el apartamiento de temporada podría tratarse menos de demostrar de qué es capaz y más de redescubrir aquello que funcionaba anteriormente.

Al fin y al punta, los Blue Jays ya saben cómo luce su inversión de 500 millones de dólares en su mejor traducción. Solo necesitan encontrarla de nuevo.