Santo Domingo.-El principal obstáculo para muchos prospectos desde que logran preacuerdos con organizaciones de Major League Baseball (MLB) , aunque parezca difícil de creer, son sus propios padres, según dijeron a EL DÍA varios entrenadores, que solicitaron no revelar sus nombres.

Uno de los entrenadores dijo que desde que muchos padres se enteran que sus hijos acordaron un preacuerdo empiezan a creerse millonarios y, de inmediato, quieren cambiar el ‘modelo de vida de la noche a la mañana’. “La presión que recibimos de los padres es increíble. Por más que se les explica que ese preacuerdo puede hacerse realidad y también caerse en el tiempo, no lo entienden”, explicó un preparador.

Los preacuerdos millonarios que realizan los prospectos con las organizaciones de MLB por lo regular tardan, en la mayoría de los casos, entre cuatro primaveras y medio y cinco primaveras para materializarse. Varios de esos acuerdos se han caído porque las organizaciones de Grandes Ligas no están conformes con el progreso de los prospectos en saco a la proyección que les hicieron o por algún problema físico que haya surgido en el tiempo.

Los prestamistas

La desesperación de los padres por hacienda, es aprovechada al mayor por los prestamistas, quienes se ‘aprovechan’ con tasas muy elevadas. Los padres, en saco a preacuerdos, se interesan por comprar nuevos apartamentos, vehículos, preferiblemente jeepetas y resolver problemas económicos adquiridos en el pasado. “Siempre estamos encima de los padres aconsejándolos para que no hagan esas negociaciones, pero casi siempre nos damos cuenta de las mismas cuando estamos buscando el bono en el banco y no hay nada que hacer”, aseveró un preparador.

Casos conocidos

Un preparador recordó que se conocen varios casos en este sentido entre los que sobresale el de un prospecto de los Mets, a quien su padre le gastó el porcentaje que le correspondía de los US$2.1 millones de su primer bono.

Otro caso sucedió con un prospecto que firmaron los Orioles por US$1.7 millones y cuando fue a cobrarlo el padre había tomado el porcentaje que le correspondía en préstamos, teniendo el preparador que ceñir su porciento de provecho para que el prospecto no se quedara sin cero.

Realidad

— Inversión
Cada año, los prospectos dominicanos reciben de las Grandes Ligas bonos por firmar entre US$90 y US$100 millones. Los prestamistas informales se benefician harto de ese hacienda.