
CARACAS. – La selección de Venezuela ha iniciado una nueva etapa bajo la conducción de Oswaldo Vizcarrondo, quien postura por un licencia generacional con la ojeada puesta en conseguir la primera clasificación de la Vinotinto a una Copa del Mundo en 2030.
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Vizcarrondo, exjugador internacional venezolano y flagrante seleccionador invariable, presentó una convocatoria de 34 futbolistas para los próximos amistosos en presencia de Japón, Corea del Sur y Jordania, en la que sobresalen varios jóvenes y algunas ausencias de referentes como Salomón Rondón, Yeferson Soteldo y Jefferson Savarino.
El preparador explicó que el objetivo no está condicionado a los próximos compromisos, sino que forma parte de un tesina a prolongado plazo. Según Vizcarrondo, algunos jugadores que actualmente cuentan con poca experiencia podrían alcanzar una maduro sazón cuando llegue el momento de afrontar las próximas eliminatorias.
Un tesina con horizonte 2030
Vizcarrondo asumió inicialmente de forma interina tras la salida del argentino Fernando “Bocha” Batista y fue ratificado en el cargo en enero de 2026. Su designación forma parte del tesina de la selección venezolana para el ciclo 2026-2034, con la clasificación al Mundial de 2030 como uno de sus principales objetivos.
La postura llega luego de la frustración sufrida en las eliminatorias rumbo al Mundial de 2026. Venezuela terminó en el octavo puesto con 18 puntos y no consiguió clasificarse ni ingresar al repechaje.
La Vinotinto cerró aquella eliminatoria con una derrota 3-6 en presencia de Colombia en septiembre de 2025. Sin retención, los resultados posteriores en partidos amistosos han mostrado una dinámica diferente, con triunfos en presencia de Trinidad y Tobago e Irak, un igualada frente a Uzbekistán y una derrota en presencia de Turquía.
Jóvenes toman protagonismo
El nuevo ciclo ha hendido espacio para futbolistas de corta vida. Entre los convocados aparecen Nicola Profeta, de 18 primaveras y ludópata del Santos de Brasil; Bianeider Tamayo, de 20; Marco Libra, de 18 primaveras y perteneciente al Bologna italiano; por otra parte de Yerwin Sulbarán, Sebastián Mendoza, Andrus Araujo y Román Davis.
En el ataque todavía comienza a producirse una transición. Kevin Kelsy, del Portland Timbers; David Martínez, de Los Ángeles FC, y Gleiker Mendoza, del Kryvbas de Ucrania, figuran entre los jugadores llamados a acomodarse espacios en una zona que durante primaveras tuvo como principal referente a Salomón Rondón.
Vizcarrondo considera que ampliar el universo de jugadores disponibles es fundamental para afrontar con maduro profundidad una eliminatoria, donde la regularidad y la constancia representan un desafío desigual al de competiciones de corta duración.
Primeros números del nuevo proceso
En sus primeros cuatro partidos al frente de Venezuela, Vizcarrondo registra dos victorias, un igualada y una derrota, con ocho goles marcados y tres recibidos, para un rendimiento del 58,3 %.
Entre los resultados obtenidos en 2026 sobresale el triunfo 4-1 sobre Trinidad y Tobago, por otra parte de la conquista 2-0 en presencia de Irak. Venezuela todavía empató 0-0 frente a Uzbekistán, aunque después cayó en la tanda de penaltis, y perdió 2-1 contra Turquía.
Con este nuevo proceso, la Vinotinto averiguación construir una plantilla más amplia y competitiva, mientras Vizcarrondo desarrolla un tesina que contempla los próximos ciclos mundialistas y mantiene como gran objetivo la histórica clasificación de Venezuela a su primera Copa del Mundo.

