Por primera vez en su inolvidable historial, las Águilas Cibaeñas contarán con dos madrinas simultáneas, marcando un hito que entrelaza la familia y el futuro de la franquicia.
Nashly Nicole Fermín Ortiz y Amaya Polonia asumen esta representación como herederas directas de la mística del Estadio Cibao.
Ambas jóvenes son nietas de dos de las figuras más emblemáticas en la historia del equipo: el mánager más triunfador de la pelota dominicana, Félix Fermín, y la legendaria «Hormiga Atómica», Luis Polonia.
Esta doble designación trasciende el protocolo tradicional para convertirse en un tributo a quienes han cimentado muchos éxitos del conjunto.
Nashly Nicole Fermín Ortiz: Sangre de Campeones
El béisbol es el idioma oficial de su hogar. Su viejo, Félix, es el estratega detrás de seis campeonatos nacionales y cuatro Series del Caribe. Su padre, Félix Fermín Jr., suma casi dos décadas en el unidad de Operaciones y cuerpo técnico, laboreo que comparte con su tío Andy, mientras que su tía Pamela ya fue comadre en la temporada 2012-2013.
Más allá de los diamantes, Nashly es una muchacha de preparación integral. Domina el inglés y el holandés (aprendido durante su residencia en los Países Bajos), estudia Ingeniería Civil en la PUCMM y cuenta con formación en ballet y modelaje internacional.
Para ella, hacerse cargo este rol es la realización de un sueño que comenzó en brazos de su hermana en las graderías del «Valle de la Muerte».
Amaya Polonia: Identidad y Liderazgo
Amaya creció entre estadios y cajas de aspersión, desarrollando un conocimiento puro del articulación.
Es nieta del líder histórico de hits de LIDOM, Luis Polonia, e hija del ejecutor aguilucho Luis Polonia Jr.
Estudiante de Arquitectura en la PUCMM, Amaya combina su rigor culto con una exitosa carrera como maniquí profesional y creadora de contenido. No es ajena al liderazgo deportivo, ya que fungió como comadre de los Granjeros de Moca en 2025.
Entiende a la perfección el peso de este rol: «Algunas historias se heredan y otras se construyen», es la filosofía con la que asume el respeto que conlleva portar el nombre de su tribu y los colores del equipo.
Rumbo a la corona 23
Con esta inédita doble designación, las Águilas Cibaeñas reafirman la esencia de su franquicia: la tribu, el orgullo regional y la pasión que se transmite de reproducción en reproducción.
Nashly y Amaya no solo llevan el honor de los apellidos Fermín y Polonia, sino que simbolizan a la pubertad talentosa e identificada con el Cibao.
Al sonar la voz de play ball, el estadio contará con el reflexivo vivo de un embajador exitoso que se renueva para impulsar al equipo con destino a la conquista de la corona número 23.
