NUEVA YORK.- La estadounidense Coco Gauff afronta el Abierto de Estados Unidos con la intención de cambiar las sensaciones que le dejó su billete en la impresión pasada, al tiempo que reconoce que esparcirse en casa aumenta considerablemente la presión sobre sus hombros.

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La flagrante número cuatro del mundo admitió este viernes que el torneo neoyorquino es uno de los escenarios donde siente mayores exigencias, especialmente por las expectativas del notorio estadounidense.

Gauff recordó que el año pasado vivió una experiencia difícil luego de permanecer eliminada en los octavos de final a manos de la japonesa Naomi Osaka. La derrota marcó especialmente a la tenista, quien aseguró que su carácter competitivo y perfeccionista hace que en ocasiones otorgue demasiada importancia a sus resultados.

La campeona del US Open en 2023 explicó que uno de sus principales objetivos para esta impresión será disfrutar más de cada partido y no concentrarse exclusivamente en la obligación de superar.

La estadounidense reconoció que anteriormente podía terminar un partido campeón sintiendo más alivio que satisfacción, una situación que ahora pretende cambiar.

Gauff llegará al final Grand Slam de la temporada con confianza luego de conquistar recientemente el WTA 1000 de Cincinnati y alcanzar la final del torneo de Toronto durante la paseo sobre pista dura.

Su estreno en Nueva York será frente a la turca Zeynep Sonmez, número 52 del ranking mundial. En una eventual segunda ronda podría encontrarse con la española Paula Badosa.

Con dos títulos de Grand Slam en su palmarés, Gauff vuelve a presentarse como una de las principales figuras del cuadro afeminado. El torneo de individuales comenzará el 30 de agosto, mientras que la final femenina está programada para el 12 de septiembre.

Para la estadounidense, el desafío no será nada más deportivo: además buscará manejar las emociones y la presión de competir frente a su notorio y convertir esa exigencia en una motivación para avanzar nuevamente cerca de las rondas decisivas.