
DETROIT/NUEVA YORK.- Tarik Skubal tuvo un regreso cargado de emociones al Comerica Park, pero una vez que comenzó el partido dejó de banda los sentimientos para demostrar nuevamente por qué es considerado uno de los mejores lanzadores de las Grandes Ligas.
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El izquierdo enfrentó por primera vez a los Tigres desde que fue cambiado a los Dodgers y respondió con una sólida recital de seis entradas, en las que permitió cuatro imparables y una carrera, encima de ponchar a siete bateadores sin conceder boletos.
Los Dodgers terminaron imponiéndose 2-1 sobre Detroit, resultado que les permitió cortar una destello de tres derrotas consecutivas. Skubal, sin confiscación, se fue sin osadía luego de realizar 83 lanzamientos, 56 de ellos strikes.
El regreso tuvo un componente particular desde antaño del primer dispersión. Los aficionados de los Tigres le brindaron una ovación de pie mientras se proyectaba un video en su honor. Visiblemente emocionado, Skubal se secó las lágrimas tras finalizar su calentamiento.
El entorno cambió una vez comenzó el entrevista, cuando parte del divulgado empezó a abuchearlo. La reacción no alteró su concentración.
Después de permitir un doble de Gleyber Torres en el primer episodio, Skubal retiró a 12 bateadores consecutivos. Su única carrera llegó en el botellín capítulo, cuando Eduardo Valencia abrió con doble y después anotó con un triple de Max Clark.
El cambio de velocidad fue una de las principales armas del arrojador, responsable de cinco de sus siete ponches. Skubal mostró encima un gran dominio de la zona para controlar a una fila que hasta hace pocas semanas era su propia compañera de equipo.
Desde su presentación a Los Ángeles, el dos veces campeón del Cy Young de la Liga Americana ha mostrado un rendimiento pino. En su presentación preparatorio había conseguido su primera trofeo como Dodger tras ponchar a 11 bateadores.
Schlittler alcanza una emblema histórica
Mientras tanto, en Nueva York, el zagal derecho Cam Schlittler además fue protagonista al alcanzar por primera vez en su carrera los 200 ponches en una temporada.
Schlittler contribuyó al triunfo de los Yankees por 1-0 sobre los Medias Rojas de Boston en el Yankee Stadium, en una recital en la que permitió tan pronto como dos hits y ponchó a ocho bateadores durante cinco entradas y dos tercios.
El arrojador, considerado candidato al Cy Young de la Liga Americana, logró la histórica emblema frente al equipo al que apoyaba durante su infancia en Massachusetts.
El único respaldo ofensivo de los Yankees llegó mediante un jonrón de Paul Goldschmidt en el tercer episodio frente a Patrick Sandoval.
La defensa además tuvo un papel fundamental. Cody Bellinger realizó un espectacular dispersión desde los jardines a 99.7 millas por hora para retirar en el plato a Ceddanne Rafaela y preservar la superioridad de Nueva York.
Ese tiro se convirtió en la tercera cooperación desde los jardines más rápida registrada por los Yankees durante la era Statcast, iniciada en 2015.
Schlittler concedió cinco bases por bolas, igualando su anciano cantidad de la temporada, situación que elevó su conteo de lanzamientos hasta 102, con 63 strikes. El manager Aaron Boone decidió retirarlo luego de que otorgara un boleto a Caleb Durbin con dos outs en la sexta entrada.
Con este desempeño, Schlittler se convirtió en el cuarto participante más zagal en la historia de los Yankees en alcanzar los 200 ponches en una temporada, uniéndose a Al Downing, el dominicano Luis Severino y Bob Turley.
Además, su dominio sobre Boston continúa siendo sobresaliente: incluyendo su recital en el tercer partido de la Serie de Comodines del año pasado, registra una efectividad de tan pronto como 0.55 en cinco aperturas de por vida contra los Medias Rojas.
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