La medida entra en vigor de inmediato y permanecerá vivo “hasta nuevo aviso”, según el embajador. Campos dijo que la valentía refleja una política de tolerancia cero cerca de las irregularidades éticas y la corrupción interiormente de la comisión diplomática estadounidense.
En un comunicado oficial, la embajadora destacó que el mal uso de un cargo divulgado para beneficio personal es inaceptable, subrayando su compromiso de asegurar la integridad de las operaciones del gobierno estadounidense en el exógeno. Destacó que la valentía se tomó no sólo para afrontar las malas conductas confirmadas, sino incluso para eliminar cualquier percepción de irregularidad.
“No toleraré ni siquiera la percepción de corrupción en ningún lugar de la embajada que dirijo”, dijo Campos, explicando la suspensión de las actividades de la DEA en la haber dominicana.
El candado marca un cambio significativo en la cooperación entre Estados Unidos y República Dominicana en materia de esfuerzos antinarcóticos, particularmente cedido el papel importante de la República Dominicana en la región del Caribe.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han revelado detalles específicos sobre los incidentes que motivaron la valentía, ni han aclarado el status futuro de los agentes de la DEA y del personal oficial asignado a la oficina. Se calma que el Departamento de Estado de Estados Unidos emita más directrices sobre cómo continuarán las operaciones de inteligencia y antidrogas en desaparición de una presencia permanente de la DEA en Santo Domingo.

