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París.- El Tribunal Supremo francés ha confirmado la condena por corrupción y tráfico de influencias contra el ex presidente Nicolas Sarkozy, con lo que la sentencia es firme. Sarkozy, quien fue presidente de 2007 a 2012, deberá usar un brazalete electrónico durante un año, convirtiéndose en el primer ex presidente francés en cumplir una sentencia de arresto domiciliario.

Si acertadamente Jacques Chirac igualmente fue condenado, su sentencia no requería que cumpliera condena. Los abogados de Sarkozy han insinuado que recurrirán al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, aunque esto no retrasará la ejecución de la sentencia.

A sus 69 abriles, Sarkozy enfrenta un importante revés lícito, uno de muchos desde su derrota frente a François Hollande en las elecciones presidenciales de 2012. A pesar de alejarse de la política de primera ruta, Sarkozy sigue siendo influyente interiormente de la derecha francesa y mantiene contacto regular con el presidente Emmanuel Macron. Continúa siendo una figura prominente, con libros de gran éxito y apariciones públicas, a pesar de sus continuos problemas legales derivados del “caso Bismuth”, un escándalo de corrupción y tráfico de influencias que involucra una ruta telefónica falsa.

Fuente: EFE